martes, 21 de julio de 2009

La gran oportunidad


O lo que es lo mismo, neo teletienda, capitalismo desenfrenado, consumismo atroz... De cualquiera de estos calificativos se podría llamar al programa de Antena 3 que ayer, en un momento de debilidad empezé a ver y que no dure ni 30 minutos.

Tras ver la peli de James Bond, destripada por incontables anuncios, comenzó el programita de marras vendiendo viviendas en Velez-Malaga con financiación al 100% con un descuento de un 47%, de 300.000 € a 160000€. Tenian 6 en promoción, el resto, posiblemente, las continuaran vendiendo a 300.000 € o peor. Habia que mandar un SMS con la palabra CASA a un endiablado numero, y te daban los datos para entrar en la web, leerte las condiciones y realizar la compra.

Las ventas posteriores, como un móvil de ultima generación a o€ resultaron más escamosas, ya que estaba cláramente patrocinado por vodafone. ¿Que vendian ahi? ¿en móvil o el contrato de esclavitud con vodafone?
Al final, como siempre, se da uno cuenta de los engaños yh de la letra pequeña sin necesidad de mandar un mensaje, entrar en la web y leerse las condiciones. El movil te lo dan a 0€, como casi siempre, si te sometes voluntariamente y vendes tu alma a la compañia de telefonia. Y la vivienda, financiada al 100%, para que te subroges a la hipoteca que la constructora tenga, consiguiendo ser el esclavo de un banco de media entre 25 y 30 años, sin posiblidad de elegirlo tu. De todas formas, por la cantidad de personas que se supone que se interesaron por las viviendas, lo que queda claro es que la crisis inmobiliaria se arregla vendiendo los pisos un 50% más baratos como mínimo, y seguro que el mercado se reactiva.

En fin, que en los tiempos que corren, de la supuesta crisis, colocar un programa de estos en antena, un engaña bobos de los de toda la vida, sólo se le ocurre a las mentes más maquiavélicas.

domingo, 19 de julio de 2009

La luna


La luna tiene un encanto especial. El hombre siempre se ha sentido fascinado por la luna, siendo una compañera que alumbraba las temerosas y oscuras noches de los hombres primitivos. Objeto de las más grandes inspiraciones para muchos, alucinaciones para otros, fuente de poder de los hombres lobo, pasión de los enamorados y los noctámbulos solitarios.


Ahora que tan de moda está la luna por el 40 aniversario de la llegada del hombre a sus orillas, aun hay muchos que 40 años despues siguen dudando de la veracidad de esos hechos, con las más disparatadas teorías conspiranoicas sobre el montaje de tv, la dirección de Stanley Kubrick, o incluso la llamada de atención de algún que otro hombrecillo verde diciendo que no volvieramos allí.


Esos que dudan de estas cosas, por lo general, suelen ser personas poco formadas, que no saben que a la luna se ha ido muchas veces, y que suelen aportar más preguntas que respuestas, personas que despues no tienen reparos en creerse una teoría disparatada sobre extraterrestres ,ovnis, dioses, o cosas por el estilo. En estos días de aniversario he encontrado a muchos, todos con pruebas irrefutables de que el hombre NO estuvo en la luna, como fotos, complicados calculos gravitacionales basados en humo, o basados en las sombras, la luz, la ausencia de estrellas en las fotos... Teorias que si entendieran un poco de ciencia, ellos mismos se reirían de lo ridículas que son.





Pero la prueba más grande de que los americanos estuvieron en la luna, la prueba de que no fué todo un montaje, ni rodado en un plató, si no de que realmente estuvieron allí, hubo comunicaciones por radio y se pudo seguir con buenos telescopios y habilidad, la prueba mayor, es que los Rusos no dijeron ni mu. O tambien vamos a meter a los sovieticos en las conspiraciones americanas....


Yo por mi parte creo en los sables laser, gracias a este aporte cinematográfico. (Gracias Rafa, he disfrutado como un enano, no lo hacia así desde Porn Wars)

Creo en los sables laser

Gracias rafa!

domingo, 5 de julio de 2009

Cádiz


Este fin de semana he estado en una boda en Cádiz. Sólo había estado una vez en la ciudad de Cádiz, hace mucho tiempo, por motivos laborales, y tan sólo unas horas, por lo que no me había dado tiempo a disfrutar plenamente de los encantos que esta ciudad puede ofrecer a aquellos que la visitan.

Desafortunadamente, a la ciudad de Cádiz se la conoce por sus carnavales, y digo desafortunadamente no por que los carnavales sean malos, al contrario, que no lo son, si no por que los que miran Cádiz únicamente por sus carnavales no ven más allá de sus narices.

En un emplazamiento envidiable, lengua de mar comunicada con el continente por un delgado hilo de tierra, esta rodeada por el mar por todos sus lados, siendo esto a su vez una virtud para los que viven en ella, y una pesadilla para los que tratan de vivir allí, ya que no hay más sitio para construir.

Tires hacia donde tires, siempre llegas al mar, lo cual es una ventaja, pues nunca te pierdes, pero no por eso llegas donde quieres. Siempre llegas al mar, pero no donde quieres.

Siempre hay brisa, al contrario de muchos sitios en los que he vivido (Sevilla o Puertollano), siempre hay brisa, si no de levante, de poniente, con lo que ello conlleva hablando de temperatura y de confort en verano. No se como será Cádiz en invierno, pero si sé que el mar suaviza las temperaturas, por lo que no se debe de estar mal.

Hablar de Cádiz es hablar de olor a mar, de olor a pescado, de calles estrechas de estilo colonial llenas de tascas y bares, de color azul, de frescor a brisa del mar sin que provenga de un ambientador del mercadona. Hablar de Cádiz es hablar de Pichas, de quillos, de tortilla de camarones, de plazas de piedra con farolas de hierro negro, terrazas con sombrillas y camareros amables que te traen una cañita fresca mientras lees el noticiario de la mañana, que aunque sean las 11, se apetece una cañita. Cádiz es más que eso.

Cádiz es una puesta de sol de color naranja y olor a salitre, frescor marino y silencio, poco a poco, las gaviotas juegan a tu alrededor, mientras el sol va cayendo lentamente al mar a apagarse en la noche.

Y mientras, la luna por el levante se va alzando, llena de plata, para dejar las agitadas aguas llenas de pequeñas hebras plateadas que poco a poco van formando un camino plateado perpendicular a la luna llena, del que parece que el mismísimo Poseidón vaya a salir chorreando gotas de plata por sus marcados pectorales, sus hombros firmes y duros van dejando caer el agua que hasta hace poco era de plata, y una corona de algas se queda firme en la majestuosa cabeza que seria, contempla una ciudad iluminada en la noche por las farolas del paseo marítimo.

Por que eso, y más, es el Cádiz que he podido ver este fin de semana.