miércoles, 30 de julio de 2008

La bombilla

A la archiconocida y muy comentada medida del gobierno para paliar la crisis, o lo que es lo mismo, los dichosos 400 euros de marras, ahora se une una impresionante medida para el ahorro energético.

El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, anunció el martes como medida para frenar el consumo energético en los hogares y la dependencia española del petróleo que el gobierno nos va a regalar ¡¡¡¡UNA BOMBILLA!!!!



Pues si, el gobierno va a sumar la bombilla de bajo consumo a los conocidísimos 400 euros como otra de las brillantes medidas tomadas por el gabinete de expertos gobernantes con los que contamos. Lo que no sabemos es donde podrá adquirirse esa bombillita. ¿En la delegación de hacienda?, ¿en las oficinas de la seguridad social?, ¿reparto callejero?, ¿en el Corte Inglés?… Y lo que es más importante, ¿será acumulable a otras ofertas, como la que tiene ahora Carrefour de la segunda bombilla al 70%?

¿Y a los que ya llevamos bastantes años con toda la casa con bombillas de bajo consumo?

¿No seria mejor invertir esos 150 millones de euros que se calcula que costará la medida, en otro tipo de políticas energéticas como puede ser la construcción, financiación y subvencción de paneles solares en los hogares españoles, o la subvención de los coches híbridos para bajar la dependencia del petróleo, que en regalar UNA BOMBILLA a los españoles. ¿Qué supone una bombilla en una casa con más de diecisiete bombillas? ¿No seria mejor sacar un decreto que grave el precio de las bombillas de bajo consumo, que por otro lado, no son tan caras?

Ahora que la fiebre del bajo consumo ha llegado a las tiendas, seguro que algunos avispados tratarán de sacar provecho de la fama de la medida del gobierno. Las bombillas de bajo consumo suelen costar de media unos 8 o 10 €, un precio excesivo si se mira su coste de fabricación. Y además, IKEA vende un Pack de 3 bombillas por 3,50 €, por lo tanto no debe ser tan cara como se nos trata de vender. El único problema es que los comercios antes tenían el negocio con los que queríamos contaminar menos. Si el gobierno obliga a que las bombillas cuesten su precio real, no el inflaccionario, las bombillas son más económicas.

Esta claro que el elenco de cabezas pensantes que dirigen nuestra amada nación no se les ocurre más que ideas electoralistas y de campaña publicitaria, sin repercusión en el mundo real, medidas propias de un gobierno “sin muchas luces”. Ni los 400 euros, ni LA BOMBILLA. ¿Que será lo próximo? ¿Una piruleta y a chuparla??


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